Extraño es el calor que siento, juego a mirarte a besarte debajo de la sábana, y el dolor se acrecienta. Ya no debería jugar mas, en eso irrumpe el llanto, aullidos gemidos, gritos en la media oscuridad porque este cielo no deja a la noche ser noche. Y el día parece una mala copia de un ocaso. Descubro encantado aquel calor es semejante al que experimentábamos antes, aquel calor de nuestros delirios, aquel calor ahora solitario, que moja mi frente como una fiebre como si todo el cuerpo llorara. No hubo sueños, más trivialidades, el trabajo, la casa volver a salir. Mi pequeña duerme a un costado enroscada como serpiente. Nada la despierta. Y en gritos clamo por ti, quiero estar en tus sueños... solo escucho unos pasos, unos taquitos que rompen el silencio, tu caminar acaso. "Clavaste el tacón caperuza en donde más duele"
Me habrás sentido, luego pido perdón enajenado. Una pequeña muerte que me de sueño, peor un dolor en la cabeza parece que voy a explotar. Miro el techo todo inamovible ya debo descansar. Pienso en mi generación y lo difícil que es dejar. En el sentido del porque estamos acá. Pienso en la promesa hecha de siempre estar. Una promesa sin repercusión.
Mis hijos mi generación que no empieza. El futuro que es el cuidado de mi sangre. Los que restan hasta que sea solo uno. Ya no habrá más sentido aunque nuestra casta la limito a la descendencia de mis abuelos. Solamente quedo yo y mis sueños. Pero esta noche ni esta madrugada soñé. Me preparo a dar un gran paso al fin decirte adiós que seas feliz. Que yo quiero ser feliz,lo puedo ser, lo he sido mientras comía profiteroles. Cuando hablabas de la adiciión a los besos. Mientras sabina canta Contigo es cierto, amores que matan nunca mueren. Y llevo muriendo más de una oportunidad. Lo nuestro será eterno alo mejor estamos destinados a reencontrarnos cada 5 años. me moría de ganas de besate la primera vez que te ví. Y hora muero por estar a tu lado más aun si quier oir tu voz. Pero no se puede nadar en un vaso y un perro no puede estar todo el tiempo mordiéndose la cola. Que la próxima vez sea más que un beso, una caricia, que sea una vida nuestro reencuentro. Queda algo hemos aprendido es a amar y dejar. Unos antes otros después.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario