martes, 26 de agosto de 2008

La serpiente

Un nuevo sueño, en si dos días.
Primera noche una copa con cenizas, que debia cuidar pero luego ya no la quería dejar, un caliz sagrado, y una misión que realizar. Una misión divina. Un copa simpre no era de vidrio. Al final sentí la ambición el no dejarla el no emplearla para lo que se me pidió un imperativo alo más fuerte y letal.

Te busque entre los condominios, subia por las escaleras buscando tu departamnto eraun laberinto buscarte ys eguía buscadote aun sin tener la certeza del lugar donde pudieres estar. pero me detenía. Tu padre casi burlándose te quería lejos de mi. Ya no era tu padre si no una serpiente la cual la tomaba de la cabeza y le gritaba - ¡Por qué la has prostituido, porqué la has prostituido!. La serpiente lograba safarse y me mordía la mano derecha. Yo la volvía tomar y la despedazé que no quede nada de ella solo partes regadas.

Yo y no te voy a buscar aunque mis sueños traicionan este cometido en mi ¡nconsciente. Pero se que algo malo sucedió y mi ira se aplacará y destilará como el veneno de esta serpiente pero de la cual no quedará ni huella en la tierra.

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